Los primeros auxilios en el trabajo son el conjunto de acciones inmediatas que se aplican a una persona que ha sufrido un accidente o emergencia médica antes de que llegue la ayuda profesional. En la Ciudad de México, la Norma Técnica NT-SGIRPC-CAP-006-4-2026 establece que toda brigada de primeros auxilios en establecimientos debe dominar estas técnicas con precisión, y los manuales del CENAPRED y los lineamientos actualizados de la Cruz Roja Mexicana son las referencias técnicas que respaldan su correcta aplicación.
Un trabajador capacitado que actúa en los primeros cuatro minutos tras un accidente puede ser la diferencia entre la vida y la muerte de un compañero. En establecimientos sin brigadas entrenadas, ese margen crítico se pierde irremediablemente.
En 2026, contar con personal capacitado en primeros auxilios en el trabajo no es solo una obligación normativa: es la red de seguridad más real y efectiva que cualquier empresa puede tener ante una emergencia.
Tabla de contenidos
Antes de profundizar en las funciones de esta brigada, puede ser útil tener las bases claras. Échale un ojo a nuestras otras notas para tener el panorama completo.
Evaluación Primaria: el Primer Paso en los Primeros Auxilios en el Trabajo
Antes de aplicar cualquier técnica, la brigada de primeros auxilios en el trabajo debe realizar una evaluación primaria de la víctima. Este proceso —estandarizado por la Cruz Roja Mexicana y el CENAPRED— permite identificar en segundos las condiciones que amenazan la vida y actuar en orden de prioridad.
La evaluación primaria sigue el protocolo ABCDE:

A — Airway (Vía aérea)
El primer paso es verificar que la vía aérea esté permeable. Si la víctima está inconsciente, la lengua puede caer hacia atrás y obstruir el paso del aire. La maniobra de extensión de cabeza y elevación del mentón —o la tracción mandibular en caso de sospecha de lesión cervical— permite abrir la vía aérea sin causar daño adicional.
B — Breathing (Respiración)
Una vez abierta la vía aérea, el socorrista verifica si la víctima respira: observa el movimiento del tórax, escucha el flujo de aire y siente el aliento sobre su mejilla durante no más de 10 segundos. Si no hay respiración, se inicia de inmediato la reanimación cardiopulmonar.
C — Circulation (Circulación)
Se verifica la presencia de pulso y se identifican hemorragias visibles que deban controlarse de forma urgente. El control de hemorragias externas masivas es prioritario dentro de la evaluación primaria, ya que una pérdida rápida de sangre puede causar muerte en minutos.
D — Disability (Estado neurológico)
Se evalúa el nivel de conciencia de la víctima utilizando la escala AVDI: Alerta, responde a estímulos Verbales, responde a estímulos Dolorosos, o Inconsciente. Este dato orienta al socorrista sobre la gravedad del estado neurológico y la urgencia de la atención.
E — Exposure (Exposición)
Se expone el cuerpo de la víctima lo necesario para identificar lesiones no visibles, como heridas ocultas, deformidades en extremidades o quemaduras. En primeros auxilios en el trabajo, esta revisión debe hacerse con respeto a la dignidad del lesionado y protegiendo su temperatura corporal.
La evaluación primaria completa no debe tomar más de 60 segundos. Su objetivo no es diagnosticar: es identificar qué mata primero y actuar de forma inmediata.
RCP: la Técnica Central de los Primeros Auxilios en el Trabajo
La Reanimación Cardiopulmonar —RCP— es la intervención de primeros auxilios en el trabajo con mayor impacto comprobado en la supervivencia ante un paro cardiorrespiratorio. Conforme a los lineamientos actualizados de la Cruz Roja Mexicana y a los estándares internacionales de la American Heart Association adoptados en México, el protocolo de RCP para adultos en 2026 es el siguiente:

1. Verificar la seguridad del entorno
Antes de acercarse a la víctima, el brigadista verifica que el entorno sea seguro: ausencia de corriente eléctrica, gases, estructuras inestables u otros riesgos que puedan afectar al socorrista.
2. Verificar la respuesta de la víctima
Se sacude suavemente a la víctima por los hombros y se le pregunta en voz alta: «¿Estás bien?» Si no hay respuesta, se activa el sistema de emergencias llamando al 911 y se solicita un Desfibrilador Externo Automático (DEA) si está disponible.
3. Verificar respiración y pulso simultáneamente
Durante no más de 10 segundos, el socorrista verifica si hay respiración normal y pulso carotídeo. Si no hay respiración o solo hay jadeos agónicos, y no se detecta pulso, se inicia la RCP.
4. Compresiones torácicas
El talón de la mano dominante se coloca en el centro del tórax —sobre la mitad inferior del esternón— y la otra mano se entrelaza encima. Con los brazos extendidos y el cuerpo perpendicular a la víctima, se realizan compresiones de al menos 5 cm de profundidad (sin superar 6 cm) a una frecuencia de 100 a 120 compresiones por minuto. Esta es la habilidad más crítica en los primeros auxilios en el trabajo: las compresiones de alta calidad son el factor determinante de la supervivencia.
5. Ventilaciones de rescate
Tras 30 compresiones, se aplican 2 ventilaciones de rescate (relación 30:2), asegurando un sello hermético boca a boca o mediante mascarilla de bolsillo. Cada ventilación debe durar aproximadamente 1 segundo y producir elevación visible del tórax. Si el socorrista no está capacitado o no dispone de equipo de protección, puede realizar RCP solo con compresiones.
6. Uso del DEA
Si se dispone de un Desfibrilador Externo Automático, debe usarse tan pronto como sea posible, sin interrumpir las compresiones más de lo necesario. El DEA analiza el ritmo cardíaco y, si detecta una arritmia desfibrilable, indica la descarga. La NT-SGIRPC-CAP-006-4-2026 recomienda que los establecimientos con alta afluencia de público cuenten con DEA y personal capacitado en su uso.
7. Continuidad
La RCP se mantiene hasta que lleguen los servicios de emergencia, el DEA indique no descarga en un ritmo no desfibrilable con pulso recuperado, o el socorrista quede físicamente incapacitado para continuar.
La capacitación en primeros auxilios en el trabajo debe incluir práctica de RCP en maniquí certificado, con retroalimentación sobre frecuencia y profundidad de compresiones, ya que la calidad técnica de esta maniobra se deteriora rápidamente sin práctica regular.
Control de Hemorragias en los Primeros Auxilios en el Trabajo
El control de hemorragias es una de las intervenciones más urgentes dentro de los primeros auxilios en el trabajo. Una hemorragia masiva no controlada puede causar la muerte por choque hipovolémico en tan solo tres a cinco minutos.
Los lineamientos actualizados de la Cruz Roja Mexicana establecen una jerarquía de intervenciones para el control de hemorragias externas:

Presión directa
Es la primera y más efectiva medida. Se aplica presión firme y sostenida sobre la herida utilizando un apósito limpio —preferentemente estéril— durante al menos 10 minutos sin retirar el apósito. Si el apósito se satura de sangre, se agrega otro encima sin quitar el primero. La presión directa controla la gran mayoría de las hemorragias externas en contextos laborales.
Vendaje compresivo
Cuando la herida está en una extremidad y la presión directa no es suficiente, se aplica un vendaje compresivo que mantenga la presión sobre el apósito mientras el socorrista continúa atendiendo a la víctima.
Torniquete
Indicado en hemorragias masivas de extremidades que no se controlan con presión directa, especialmente en amputaciones traumáticas. El torniquete se aplica de 5 a 8 centímetros por encima de la herida, se aprieta hasta detener el sangrado y se registra la hora de aplicación. Una vez aplicado, el torniquete no debe retirarse en campo: solo personal médico calificado puede hacerlo. La NT-SGIRPC-CAP-006-4-2026 incluye el torniquete como material obligatorio en el botiquín de brigadas de establecimientos industriales y de alto riesgo.
Hemorragias internas
Las hemorragias internas no son visibles pero pueden identificarse por sus signos: palidez, sudoración fría, pulso rápido y débil, presión arterial en descenso, distensión abdominal y alteración del estado de conciencia. Ante la sospecha de hemorragia interna, los primeros auxilios en el trabajo se limitan a colocar a la víctima en posición de choque —decúbito supino con piernas elevadas 30 cm, si no hay lesión de columna—, mantenerla abrigada y activar los servicios de emergencia de inmediato.
Inmovilización de Lesiones en los Primeros Auxilios en el Trabajo
Las lesiones musculoesqueléticas —fracturas, luxaciones y esguinces graves— son frecuentes en accidentes laborales, especialmente en industrias de manufactura, construcción y logística. Su manejo incorrecto puede agravar la lesión y causar daño neurológico o vascular irreversible.
Los primeros auxilios en el trabajo en materia de inmovilización siguen estos principios:
No movilizar sin inmovilizar
Toda fractura o sospecha de fractura debe inmovilizarse antes de mover a la víctima, salvo que exista un riesgo vital inmediato que obligue a una evacuación de emergencia.
Inmovilización funcional
La extremidad lesionada se inmoviliza en la posición en que se encuentra, sin intentar reducir la fractura ni corregir la deformidad. Se utilizan férulas rígidas o improvisadas —tablas, cartón rígido, revistas enrolladas— acolchadas y aseguradas con vendas por encima y por debajo del foco de fractura, incluyendo las articulaciones adyacentes.
Lesión de columna vertebral
Ante todo accidente que implique traumatismo craneoencefálico, caída de altura, impacto directo en espalda o cuello, o víctima inconsciente por causa traumática, se asume lesión de columna hasta que se descarte. La víctima debe mantenerse en decúbito supino, sin flexionar ni rotar el cuello, y solo puede movilizarse mediante la técnica de volteo en bloque con al menos tres socorristas. Esta es una de las maniobras más críticas —y más frecuentemente mal ejecutadas— en los primeros auxilios en el trabajo.
Manejo de Quemaduras en los Primeros Auxilios en el Trabajo
Las quemaduras son lesiones frecuentes en establecimientos industriales, de alimentos y en cualquier espacio donde se manejen sustancias calientes, equipos eléctricos o productos químicos. Los primeros auxilios en el trabajo para quemaduras se basan en los lineamientos del CENAPRED y la Cruz Roja Mexicana:
Clasificación por grado
- Primer grado: Afectan solo la epidermis. Enrojecimiento, dolor, sin ampollas. Ejemplo: quemadura solar leve.
- Segundo grado: Afectan epidermis y dermis. Ampollas, dolor intenso, superficie húmeda. Requieren atención médica si cubren más del 10% de la superficie corporal o están en cara, manos, pies o genitales.
- Tercer grado: Destruyen todas las capas de la piel y pueden afectar tejidos subyacentes. Superficie seca, indolora (por destrucción de terminaciones nerviosas), coloración blanca, marrón o negra. Siempre requieren atención médica urgente.
Protocolo de atención inmediata
Retirar la fuente de calor y alejar a la víctima del peligro. Enfriar la quemadura con agua limpia a temperatura ambiente durante 10 a 20 minutos —nunca con hielo, mantequilla, pasta dental u otros remedios caseros que agravan el daño tisular. Retirar ropa y accesorios del área afectada, salvo que estén adheridos a la piel. Cubrir con apósito húmedo limpio —no aplicar ninguna sustancia sobre la quemadura. No reventar las ampollas. Trasladar a la víctima a atención médica.
Quemaduras químicas
En establecimientos que manejan ácidos, álcalis u otras sustancias corrosivas, las quemaduras químicas son una emergencia frecuente. El protocolo difiere: retirar la ropa contaminada con guantes, lavar con abundante agua durante al menos 20 minutos y trasladar de inmediato a urgencias con la ficha de seguridad del producto involucrado.
Quemaduras eléctricas
Pueden parecer menores en la superficie pero causar daño interno extenso. Siempre requieren evaluación médica, independientemente de su apariencia exterior.
Manejo de Obstrucciones de la Vía Aérea en los Primeros Auxilios en el Trabajo
La obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño —conocida popularmente como «atragantamiento»— es una emergencia que puede resolverse en segundos con la técnica correcta o causar la muerte si no se actúa de inmediato. Es una de las situaciones más frecuentes en comedores y cafeterías de establecimientos, y la NT-SGIRPC-CAP-006-4-2026 la incluye expresamente en los contenidos obligatorios de capacitación en primeros auxilios en el trabajo.

Obstrucción parcial
Si la víctima puede toser, hablar o respirar parcialmente, se le anima a toser con fuerza para expulsar el cuerpo extraño. No se interviene físicamente mientras la víctima pueda generar tos efectiva.
Obstrucción total en adulto consciente
Cuando la víctima no puede toser, hablar ni respirar —se lleva las manos al cuello en señal universal de atragantamiento— se aplica de inmediato la Maniobra de Heimlich:
El socorrista se coloca detrás de la víctima, rodea su cintura con los brazos, coloca el puño cerrado con el pulgar hacia adentro entre el ombligo y el apéndice xifoides, cubre el puño con la otra mano y realiza compresiones hacia adentro y hacia arriba con movimientos secos y enérgicos hasta expulsar el cuerpo extraño o hasta que la víctima pierda el conocimiento.
Obstrucción en víctima inconsciente
Si la víctima pierde el conocimiento, se la coloca en el suelo en decúbito supino y se inicia RCP. Cada vez que se abra la vía aérea para dar ventilaciones, se verifica visualmente si el cuerpo extraño es visible y puede retirarse con los dedos. Nunca se realiza barrido a ciegas con los dedos.
Obstrucción en embarazadas y personas con obesidad
La maniobra de Heimlich se modifica: las compresiones se aplican en el tórax, en la misma posición que las compresiones de RCP.
Dominar estas técnicas de primeros auxilios en el trabajo convierte a cualquier brigadista en un eslabón crítico de la cadena de supervivencia dentro de su establecimiento.
Cómo Certificar a tu Brigada en Primeros Auxilios en el Trabajo en CDMX
La NT-SGIRPC-CAP-006-4-2026 establece que la capacitación en primeros auxilios en el trabajo debe ser impartida por instructores registrados ante la SGIRPC, con contenidos que incluyan evaluación primaria, RCP con DEA, control de hemorragias, inmovilización, manejo de quemaduras y obstrucciones de vía aérea. Las constancias deben estar vigentes y disponibles en el expediente del Programa Interno de Protección Civil del establecimiento.
Una brigada de primeros auxilios certificada no solo cumple con la ley: es la primera respuesta real ante cualquier emergencia médica en tu empresa, en los minutos críticos en que los servicios de emergencia aún no han llegado.
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